Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Madre muerta, casa deshecha.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Matar dos pájaros con una piedra.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Del falso bien viene el auténtico mal
Del odio al amor hay solo un paso.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
El fraile, la horca en el aire.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Muerte deseada, vida prolongada.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Mata, que Dios perdona.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
Sirva de algo mientras se muere.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Lo prometido es deuda.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.