La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Al villano dale el pie y se tomará la mano.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
A buena confesión, mala penitencia.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
El que no agradece, al diablo se parece.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Alegrías secretas, candela muerta.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Demasiada amistad genera enfados
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
A cada necio agrada su porrada.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
El diablo es puerco.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
La zorra, por la cola.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Pedir las perlas de la virgen.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Hacer oídos de mercader.
Valor y querer, facilitan el vencer.