Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
El malo siempre piensa engaño.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
El miedo guarda la viña.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Hacer una cosa en un avemaría.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
A mal Cristo, mucha sangre.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Dar carne al lobo.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Codicia mala, el saco rompe.
A quien da y perdona, nácele una corona.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
A lo que no puede ser paciencia.
Y vuelta la burra al trigo.
Sacar las castañas del fuego.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
La llaga sana, la mala fama mata.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
A la hija casada sálennos yernos.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
El loco, por la pena es cuerdo.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.