Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
A la fuerza ahorcan.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Divide y vencerás.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Antes muerte que vergüenza.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Darle a uno mala espina.
El que se enoja pierde.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Matar pulgas a balazos.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Marido celoso, viejo mañoso.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Riña de amantes, agua referescante.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Una espina en el ojo.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Mande la razón y obedezca la pasión.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Esperar salud en muerte ajena es condena.