Pan casero, de ese quiero.
Hacer del san benito gala.
Las palabras se las lleva el viento.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Casa vieja todo es goteras.
El buen vino para el catador fino.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
De boca para fuera.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
A la vejez, viruelas.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
De padres bocois hijos cubetas.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
A chico santo, gran vigilia.
Donde se está bien nunca se muere
Vísteme despacio que tengo prisa.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
De casta le viene al galgo.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Mucho ruido y pozas nueces.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Capa de pecadores es la noche, señores.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Por el interés te quiero Andrés.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
El vino, comido mejor que bebido.
Río cruzado, santo olvidado.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Obremos a no ver, dineros a perder.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.