Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Viejo es Pedro para cabrero.
Antes di que digan.
El vino no tiene vergüenza.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Cochino matado, invierno solucionado.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Quien no se arriesga no conquista
Al pino por donde vino.
Viejo con moza, mal retoza.
Necio que sabe latín, doble rocín.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Ingratos hacen recatados.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Pan y vino y carne, a secas.
De los escarmentados nacen los avisados.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
El vino es la teta del viejo.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Ayer putas y hoy comadres.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.