Todavía aguas corren profundamente.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Una golondrina no hace verano.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Buen moro, o mierda u oro.
Me dejó como la guayabera.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
Hablando se entiende la gente.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
De suerte contentos, uno de cientos.
Arandino, borracho fino.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Guay del malo y de su día malo.
Variante: Salir de Guatemala y meterse en Guatepeor.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Juntos pero no revueltos.
Más vale mendrugo que tarugo.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Agua beba quien vino no tenga.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Come santos, caga diablos.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
Julio, lo verde y lo maduro.
Agua vertida, mujer parida.
Burro que piensa bota la carga.
Los compañeros de cama se escogen de día
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
La tercera es la vencida"
No son hombres todos los que mean en la pared.
Cada oveja con su pareja.