Hay que empujar, porque vienen empujando.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Más mamado que chupo de guardería.
A todo marrano le llega su diciembre.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Mojarse el potito.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Soldado muerto, otro en su puesto.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
A la mujer y al mulo, en el culo.
El que no arriesga, no pasa el río.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Los justos pagan por pecadores.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Cuando no está preso lo andan buscando.
La uva no es uva, hasta que está madura.
Tapados como el burro de la noria.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Abril, lluvias mil.
Más vale poco que nada.
No se toman truchas a bragas enjutas.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Pascua pasada, el martes a casa.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Más dañado que agua de florero.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.