El mirón, ¡chitón!.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Quien no se arriesga no cruza el río
pajero como tenedor de oveja.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Febrero, el mes de los gatos, cayeron en la cuenta y toman todo el año.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Meterse en la boca del lobo.
Bien se lava el gato después de harto.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Galga salida, a liebre parida.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Canario triste, no come alpiste.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
El que tiene más galío, traga más pinol.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Hijo de tigre sale pintado.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
A otro perro con ese hueso.
Caballo andador tropezador.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Buey viejo, surco nuevo.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
No hay zurdo bueno.
Ningún perro lamiendo engorda.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.