Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Agrandado como alpargata de pichi.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
No importa el color del gato, lo importante es que se coma a los ratones.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Donde va el perrito, va el gatito.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Todo hombre tiene su manía.
Madre piadosa cría hija miedosa.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Al pan se arrima el perro.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
La suerte es de los audaces.
Mucho ruido y pozas nueces.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Orejas de burro.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
A cabrón, cabrón y medio.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Buscar los tres pies al gato.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Yantar sin vino, convite canino.
Gato meador, llena la casa de hedor.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Boca ancha, corazón estrecho.
A la zorra, candilazo.
Dos perros pueden matar a un león.
Caballo chiquito, siempre es potrito.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Pisar mierda trae buena suerte