Más mueren de ahítos que de aflitos.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Ojo por ojo, diente por diente.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
El ahorro es santo porque hace milagros.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Blanco y en botella, leche.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Que mañana hay misa para los sordos.
El burro hablando de olotes.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Malos reyes, muchas leyes.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Vivir juntado es igual que casado.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Joya es la fama para bien guardarla.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
La burla, para quien le gusta.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Dos no riñen si uno no quiere.