Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
La alegría todo mal espanta
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Antes es Dios que los santos.
El amor no quiere consejo.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Una van de cal y otra van de arena.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
La suerte la pintan calva.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
A un traidor, dos alevosos.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
El mundo está vuelto al revés
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Hay miles de miserias en un solo amor
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Zapatero a tus zapatos.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Mujer Besada mujer ganada.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
A fullería, cordobesías.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.