No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Qué bien canta María después de la comida.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Ama y guarda.
La vida es un soplo.
Hay quien las mata callando.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Más se logra con amor que con dolor.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
A comida de olido, pago de sonido.
Siempre es mejor el vino.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Al agradecido, más de lo pedido.
A donde va la gente, va Vicente.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Quien hace, aplace.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Chocolate que no tiñe, claro está
Más vale bien amigada que mal casada.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Amor viejo, pena pero no muere.
Días y ollas hacen grandes obras.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
De sabios es cambiar de parecer.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
El que a burros favorece, coces merece.
El hambre es una fea bestia
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.