De algo murió mi abuela.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
El que espera desespera.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Bollo de monja, costal de trigo.
Gente pobre no necesita criados.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Vive y deja vivir.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Pan y vino y carne, a secas.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.