Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Casa de esquina, para mi vecina.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
El pan con hartura y el vino con mesura.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Jugar a dos barajas.
Un yerro, padre es de ciento.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
La vida del puerco, corta y gorda.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Al gorrino y al melón, calor.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
El amor entra por la cocina.
El cantar, alegra el trabajar.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
De ovejas blancas, nacen corderos negros.
De casta le viene al galgo.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Con pedantes, ni un instante.
El pobre de su pobreza no sale.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Freídle un huevo, que dos merece.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
A tal amo tal criado.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.