Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Manda, manda, Pedro y anda.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
A gallo viejo gallina joven.
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
La razón es de quien la tiene.
Bailar la trabajosa.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Leche y vino, veneno fino.
A Dios, nada se le oculta.
A quien presta nada le resta.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Favor con favor se paga
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
El amor iguala a los que se aman.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Difama, que algo queda.