El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
La morena, de azul llena.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
El buen vino, venta trae consigo.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
El vino y la verdad, sin aguar.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
No hay madre como la de uno mismo.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Son nones y no llegan a tres.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
El primer automóvil es como el primer hijo.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Como es la mujer, así es la casa.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Quien no tiene quiere más.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Entra, bebe, paga y vete.
A muertos y a idos, no hay amigos.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.