A jugar y perder, pagar y callar.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Cada cual es rey en su casa.
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
De dientes pa'fuera.
Madre muerta, casa deshecha.
La casa, la mujer la hace o deshace.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
No da quien tiene, sino quien quiere.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Por sus hechos los conoceréis.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Marido, comprad vino; que no lino.
La fortuna es madrina de los necios.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Al son que te tañan, a ése baila.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Esposa prudente es don de Dios.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Del ahorro viene la posesión.