Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
No hay malos maestros sino malos alumnos.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Llegar y besar, suerte es singular.
Nadie da lo que no ha.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Agua, barro y basura, crían buena verdura.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Demasiado pedo para la mula.
El vino comerlo, y no beberlo.
La risa va por barrios.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Donde hubo pan migajas quedan.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
El que tiene la plata pone la música.
Para todo perdido, algo agarrado.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Por los ojos entran los antojos.
A cada pez le llega su vez.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
El que busca, encuentra.
Después de la guerra, todos son generales.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
El que aconseja, no paga.
Al amo comerle y no verle.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Confesión obligada, no vale nada.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Gallina que canta ha puesto un huevo
A malos ratos, buenos tragos.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Saber cuántas son cinco.
Ni miento ni me arrepiento.
Quien madruga ojeras tiene.
Tierra por medio, para poner remedio.