Abierto el saco, todos meten la mano.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
El que no te conozca, que te compre.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
La verguenza es último que se piedre.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Caballo chiquito, siempre es potrito.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Mal hace quien nada hace.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
El amor puro es mejor con algo de puro amor.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Vida bien concertada, vida holgada.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
La magnificencia prestada, es miseria.
Ama y te amarán, odia y te odiarán.
Es de sabios, cambiar de opinión.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Año de hongos, año de nieve.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Chiquita, pero matona.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
El sabio calla, el tonto otorga.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
O faja o caja.