No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
A su tiempo maduran las brevas.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Agua fina saca la espina.
Decir bien y obrar mejor.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Andarse por las ramas.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Razones sacan razones.
Al freír será el reír.
Para el gusto se hicieron los colores.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
A lo hecho, pecho.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Cada burro apechuga con su carga.
Al leñador caza, y al cazador leña.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
A cada ermita le llega su fiestecita.
A misa, no se va con prisa.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Son como uña y mugre.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Aceite y vino, bálsamo divino.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Tras de corneados ? Apaleados.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
Hasta los gatos quieren zapatos.