Boca que no habla, Dios no la oye.
Para presumir hay que sufrir.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
No hay como la casa de uno
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Cantando se van las penas.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Nadie da lo que no tiene.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Amante atrevido, de la amada más querido.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Jugar y perder bien puede suceder.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Calumnia, que algo queda.
La paciencia es buena ciencia.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Paciencia piojo que la noche es larga.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Amor comprado, dale por vendido.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Más aburrido que mico recién cogido.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
El vino, comido mejor que bebido.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Que dulce queda la mano al que da.
No se manda al corazón
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Todo gran amor no es posible sin pena.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
El hombre afortunado tiene pan y amigos