A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Boca de miel y manos de hiel.
Se goza más amando que siendo amado
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
La suerte la pintan calva.
Las cosas caen por su propio peso.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Es más fácil ser Doctor, a veces, que ser Señor.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
El último que se pierde es la esperanza.
Del necio, a veces, buen consejo.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Un real de deuda, otro acarrea.
Harto da quien da lo que tiene.
Deja al menos un huevo en el nido
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Si voy, con lo que te doy.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Echando a perder se aprende.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
El hablar es plata y el callar es oro.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Nacemos de un polvo y cuando muramos nos convertiremos en polvo.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Si quieres vivir sano, hazte viejo temprano.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Me importa un comino.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
pajero como tenedor de oveja.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.