Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Más vale la seguridad, que la policía.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Belleza de cuerpo no se hereda
El río pasado, el santo olvidado.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Luna con cerco, lluvia y viento.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
A quien dices el secreto das tu libertad.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
El mundo da muchas vueltas.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Es ley la que quiere el rey.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Una y no más Santo Tomás.
Juego de manos es de villanos.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Al amo comerle y no verle.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Pedir peras al olmo.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
A golpe dado no hay quite.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
La rueda de la fortuna nunca es una.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Burlas que son veras, otro las quiera.