Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Hasta el rabo, todo es toro.
Donde humo sale, fuego hay.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
La alegría intensa es cosa seria
La razón y el agua hasta donde dan.
Paciencia piojo que la noche es larga.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Perro pendejo, no va a la gloria.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Un alma sola, ni canta ni llora.
A mucho amor, mucho perdón.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Todo lo que no se da, se pierde.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Puta y buena mujer, no puede ser.
A grandes males, grandes enfermos.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Qué es una raya más para el tigre.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Mierda que no ahoga, todo engorda.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.