Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Deja la bola rodar, que ya parará.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Las cosas lo que parecen.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
A donde va encuentra un problema
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
La buena obra, ella misma se loa.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
La risa hace buena sangre
Cada mochuelo, a su olivo.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Más obrar que hablar.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Sopas y morder, no puede ser.
Con pequeña herida puedes perder la vida.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Caldera observada no hierve jamás.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
A ira de Dios, no hay casa fuerte.