Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Los que temen una caída están medio vencidos.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
En el peligro se conoce al amigo.
Carta echada, no puede ser retirada.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
El que tiene es el que pierde.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Madre pía, daña cría.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Casa cerrada, casa arruinada.
Dar palos de ciego.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
El que nace postrero, llora primero.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Todo gran amor no es posible sin pena.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
A los enemigos bárreles el camino.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Cómplice y asesino van por igual camino.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Una buena dote es un lecho de espinos
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
El amor vence todo.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
A otro perro con ese hueso.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Más fea que un carro por debajo.
La contradicción es la sal del pensamiento
Nada es bello excepto la verdad
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
La suerte es loca y a todos nos toca.