No hay duelo sin consuelo.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
El aburrimiento es una desgracia
El que no agradece, al diablo se parece.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Quien desparte lleva la peor parte.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
El ruin buey, holgando se descuerna.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
La cabeza blanca y el seso por venir.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Gente parada, malos pensamientos.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Del amor al odio, solo hay un paso.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Neblina, del agua es madrina.
Magra olla y gordo testamento.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.