El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
Nacemos de un polvo y cuando muramos nos convertiremos en polvo.
En lo ajeno, reina la desgracia.
El placer es víspera del pesar.
Quien mucho desea, mucho teme.
Santo que mea, maldito sea.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Quien baila y canta, su pena espanta.
De ese infierno no salen chispas.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Más vale morir de risa que de ictericia.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Hacer la del humo.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
El que nace capacho, muere serón.
Viejo cansado, muerto o corneado.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
La peor vejez es la del espíritu.
El pobre de su pobreza no sale.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Acabada la misa, se parten las obladas.
El que no muere en la guerra se resbala en la bañera.
El trabajo no mata a nadie.
Buena fama merece quien por su patria muere.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Bicho malo nunca muere.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Si el deudor no se muere, la deuda no se pierde.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
El casado por amor vive vida con dolor.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Mal ojo le veo al tuerto.
Las novedades son la sal de la vida.
A la de tres va la vencida.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.