Arte para lograr es el dulce hablar.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Nadie da sino lo que tiene.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Mucho saber, menos ignorar es.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
A hurón cansado, madriguera nueva.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Puerco que no grita cuchillo con el.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Pies fríos, corazón caliente.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Ramal y bozal, para el animal.
Echarle mucha crema a sus tacos
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
No te vallas a morder la lengua.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Agua al higo, que ha llovido.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
La luz de alante es la que alumbra.
Cólera de amantes resurgir del amor
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Fruta prohibida, más apetecida.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Del precipitar nace el arrepentir.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.