Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Para alcanzar, porfiar.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Chico bache y grande caída.
Hacerse el de la oreja mocha.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
A mucho hablar, mucho errar.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
La ingratitud embota la virtud.
Al erizo, Dios le hizo.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
El que bien te quiere te hará llorar.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Solo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro.
En Febrero, sale la lagartija del agujero.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Cuanto más gordo sea tu enemigo, mejor para vencerle. Es más fácil clavar un cuchillo en el buey que una uña en la pulga.
Sobre mojado, llueve.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
El rábano, malo para el diente y peor para el vientre.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
En casa del herrero, martillo de palo.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.