La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
A quien espera, su bien llega.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Pronto y bien no hay quien.
La sagre es más espesa que el agua.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
El que está enfermo no reusa la medicina.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Donde hay gana, hay maña.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Adorar al santo por la peana.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Ruego y derecho hacen el hecho.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Tal para cual.
Las cosas en caliente pegan.
De buena harina, buena masa.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
De tal colmena tal enjambre.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.