Hable el sabio y escuche el discreto.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Esta de mírame y no me toques.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
El mono sabe el palo al que trepa.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Cuando anda la lengua, paran las manos.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Moro viejo, mal cristiano.
La prudencia nunca yerra.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Agua de mañana, o mucha o nada.
A la gorra, ni quien le corra.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
La nieve en Diciembre es de hierro.
Pasado mañana, mañana será ayer.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Quien pregunta, no yerra.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Septiembre benigno, octubre florido.
A mala leña un buen brazado.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
El bambú por dentro está vacío y le cuelgan las hojas
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Se las sabe por libro
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Amor hace la llaga, y él, la sana.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.