Cabeza que no habla, dígale calabaza.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Cada cosa pía por su compañía.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
De día beata, de noche gata.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Llave puesta, puerta abierta.
El mal de tonto, no tiene cura.
Buey que rumia, nada le duele.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Más vale algo que nada.
No es quejido, sino que jode.
A barbas honradas, honras colmadas.
El sol sale para justos y pecadores.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Un juego de cartas se juega con dinero
Llenar el tarro.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Las piedras no hablan.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Juez que dudando condena, merece pena.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
En Marzo saca la cabeza el lagarto.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
En camino largo, corto el paso.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Maña y saber, para todo es menester.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.