Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Quien hace, aplace.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
No todo el que trae levita es persona principal
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
La ira es en vano sin una mano fuerte.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
De mala vid, mal sarmiento.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
A la fortuna, por los cuernos.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Esposa mojada, esposa afortunada
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Todo lo prieto no es morcilla.