Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Agua estancada, agua envenenada.
Cinco: por el culo te la hinco.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
Hace más la raposa que la curiosa.
Dame pan y llámame perro.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Tirar la casa por la ventana.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
El hombre pone y la mujer dispone.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Plata de cura, ni luce ni dura.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
La soga quiebra por lo más delgado.
Lavarse las manos, como Pilatos.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
La fantasía es la droga de la mente
De necios es huir de consejos.
¡Cómo sufre mi pecho que late!