A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Chocolate que no tiñe, claro está
Predicar en desierto, sermón perdido.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
A la cama no te irás sin saber algo más.
Necesitado te veas.
La necesidad conduce a Dios.
Contra la gota, ni gota.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Al pobre el sol se lo come.
Las medias ni pa las mujeres.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Esposa prudente es don de Dios.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
La flor caída no vuelve a la planta
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
No se hablar, y me mandas predicar.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
De ensalada, dos bocados y dejada.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Más duro que rulo de estatua.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Eso no te lo despinta nadie.
Le puso el dedo en la llaga.
La marcha instruye al asno.