El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Dios, si da nieve, también da lana.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Ladran, pues cabalgo.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Galga salida, a liebre parida.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Se las sabe por libro
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Amor de asno, coz y bocado.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
A otra cosa mariposa.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Estar armado hasta los dientes
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
A quien no habla, no le oye Dios.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Quien mucho escucha, su mal oye.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Atender y entender para aprender.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Hablando se entienden los blancos.