Los ojos son el espejo del alma.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Mucho tocado y poco lixo.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
el fracaso es la madre del éxito.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Del viejo el consejo.
Dios ayuda al que mucho madruga.
El vicio, saca la casa de quicio.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Si no quieres que diga mal de tí no digas mal de mí.
Amigo reconciliado, doble enemigo
El pienso "conocimiento", no es para todo jumento.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Agua mansa, traidora y falsa.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Quien se excusa se acusa.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
El que huye, obedece.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Mal viene el Don con la carga de paja.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.