Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Quien mal padece, mal parece.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
La vida es una sorpresa continua
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Más chuletas y menos servilletas.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
A los tontos no les dura el dinero.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Es demasiado necio para ser loco.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Lo bien hecho bien parece.
El que a burros favorece, coces merece.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
La buena vida no quiere prisas.
El que presta no mejora.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Cada loco con su tema.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Nunca llueve a gusto de todos.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
El mundo es de los audaces.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Guagua que llora mama.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
El pecado te acusa.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.