Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Ambicioso subido, pronto caído.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
La razón es de quien la tiene.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
El buey solo bien se lame.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Dar palos de ciego.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
Fragilidad tu nombre es mujer.
Es más importante la creatividad que la inteligencia.
Dueña que mucho mira, poco hila.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Santo que no es visto no es adorado.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Es de sabios cambiar de mujer.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
El que no cojea, renquea.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
No hay secreto si tres lo saben.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Renegad de viejo que no adivina.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Bien guardar no es poco ganar.
Los refranes no engañan a nadie.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Fue sin querer...queriendo.
A la sombra del favor, crecen vicios.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
No existen desgracias razonables