Habla directamente al corazón.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Nadie querría para sí.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Secreto entre reunión es de mala educación.
La mentira busca el rincón.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Viuda honrada, su puerta cerrada.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
A quien no habla, no le oye Dios.
Mas mata la duda que el desengaño.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
Donde hay carne, hay hermosura.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Del mal que uno huye, de ese muere.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Vísteme despacio que tengo prisa.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Tentar la huevera a las gallinas
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
No hay sustituto para la experiencia.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.