Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Cazador y cazado confían en Dios.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Pereza no alza cabeza.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
No hay mayor tontería que reñir.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Palos con gusto no duelen.
Un pie calzado y otro descalzo
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Sé osado y serás afortunado.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Piedra que rueda no hace montón.
Rana en el fondo del pozo.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
De pequeñico se doma al mimbre.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Cada cual mire por su cuchar.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Tranquilidad viene de tranca.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Igual con igual va bien cada cual.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.