Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Al hombre mayor, dale honor.
El amor gobierna su reino sin espadas.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
La pera y la doncella, la que calla es buena.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Con bondad se adquiere autoridad.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
El mosquito de uno es el camello de otro.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
El silencio no ha sido jamás escrito.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Favores harás, y te arrepentirás.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Los dioses ayudan al que trabaja
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Amor de dos, amor de Dios.
El temor modifica tu conducta.