El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
El que canea, no calvea.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Ruego de Rey, mandato es.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
A la par es negar y tarde dar.
El que tiene boca, se equivoca.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Hombre intranquilo vale por diez.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Arte para lograr es el dulce hablar.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
El que no te ama, burlando te difama.
El borracho, de nada tiene empacho.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Para aprender, lo principal es querer.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
Todo gran amor no es posible sin pena.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Amar a todos, confiar en nadie.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
La alegría todo mal espanta
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
A falta de manos, buenos son los pies.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Malos humores salen con buenos sudores.
Dios es la medida de todas las cosas.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
A quien se aventura, Dios le ayuda.