El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Hambre matada, comida acabada.
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
La familia pequeña, vive mejor.
Según es el pájaro así es el nido.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Como turco en la neblina.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
No enturbies aguas que hayas de beber.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Gran mal padece quien amores atiende.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Quien más tiene, más quiere.
El que come y no da, atragantado morirá.
Comida hecha, amistad deshecha.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
El león, no es como lo pintan.
En casa llena no hay mujer mala.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Días de mucho vísperas de ayuno.
No hay que ser caballo para saber de carreras.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
A bestia loca, recuero modorro.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Mujer casada, casa quiere.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
A cada cabeza, su seso.
La vida mejora de hora en hora.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
De airado a loco va muy poco.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.