El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Ser el último orejón del tarro.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Según el soldado, así se le da la boleta de alojado.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
El que bien te quiere te hará llorar.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Con gente mal criada, nada.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
La esencia fina viene en frasquito chico.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
No es posible hacer marchar al buey más rápido si el no lo cree necesario.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Mano de hierro en guante de seda.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Freír todo el arenque para comer las huevas
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
La carne de burro no es transparente.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Esto está color de hormiga.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Algún ciego se ha curado con lo mismo que ha cegado.
No hay tan buen compañero como el dinero.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.