Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Más fácil es hacer la llaga que sanarla.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Buena fama es buena cama.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
El dolor físico solo el que lo siente.
La ruana no es para el primer aguacero
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Más fácil es ganar que conservar.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
El amor es un estímulo que entra rápidamente por los sentidos y se desvanece lenta y dolorosamente por el corazón.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Creerse el papá de los helados.
No hay primera sin segunda
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Esto es pan comido.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
En Agosto trilla el perezoso.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
La cuenta de la cena, no es la que nos llena.
La mano que no puedes morder, bésala.
No trepes muy alto, no sea que la caída sea más fuerte.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Sin sal, todo sabe mal.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.