Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Primero la firmita y luego la camita.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
Hay más santos que nichos.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Como te cuidas, duras.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
El dinero diario, es necesario.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Esta de mírame y no me toques.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
De lengua me como un plato.
Dar de comer al diablo.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Hechos son amores y no buenas razones.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.