El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Vida sin amor, años sin verano
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
La lengua no es de acero, pero corta.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Haz lo que haces.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Sin harina no se camina.
De lo vedado, un solo bocado.
La mala costurera, larga la hebra.
Mal duerme quien penas tiene.
El que se apura llega tarde.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
De tal árbol tal astilla.
Ávila, santos y cantos.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
A gana de comer, no hay mal pan.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
Quien mucho duerme, poco vive.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Padre diestro, el mejor maestro.
Las aguas mansas son las peores
Hombre difamado, peor que ahorcado.
El burro hablando de olotes.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
El maestro sabe lo que hace.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Compuesta, no hay mujer fea.